lunes, 29 de octubre de 2007
Último
Ya en ese espectro las cosas son imprevisibles. Han acomodado un minúsculo salon de actos, que de vez en cuando prestan para aprovechar el consumo. En un rincón, sentado en un banco de mármol piensa en lo que va a decir a los pocos que se van juntando. Todos en semicírculo. Le han avisado que vendrán algunos periodistas. Quieren saber, vender diarios en todo caso. Él es el centro en ese pequeño cuadrado, aunque no quiera aceptarlo. Mira el vacío, las miradas, algunas más inquisitivas que otras, algunas más anhelantes. No sabe bien qué dirá: una arenga, un discurso sobrio pero convincente, no sabe. No tiene un bosquejo definido. Solo recuerda lo poco que tiene, específicamente un artículo de diario que leyó hace algunos días, cuando estaba metido en una de las tantas tiendas de la calle principal, la que acababa en el parque, con mesitas afuera y todo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario