Querida P,
El desconcertante mundo ha girado completamente en la noche opalina. Las luces del salón, que dan a las afueras -de todas maneras he tenido muchas veces que entrar a hurgar en la librería de la entrada, no sabes qué escasos están los libros ahora, hablo de los libros buenos P- tejían el entramado para la aparición. El escape no era posible P, ni menos la decisión propia; nos habíamos quedado petrificados sobre las mayólicas blancas y negras que mandaron a traer de Turquía, adonde se hacen los mejores tapizados, por si quieres acabar tu jardín con finos adornos. Veíamos simplemente, me mimetizo lo sé P y lo confirmo, sin ánimo de justificarme, pues todos sentíamos lo mismo te lo aseguro, peones al final, hechos para la guerra y el trabajo -qué poco sabes de estas cosas mi querida P y es mejor-, veíamos simplemente en silencio.
Salía entonces el humilde hombre, algo encorvado y el cabello en cola. Era una posición incómoda, las tres últimas escaleras parecen el infinito. Miraban inquietantes sus ojos azules. Tenía un terror mórbido a sus congéneres, a pesar de los títulos y grados que ostentaba. Era el rey P, pero con minúscula. Temía hasta al simple gesto, ¡pobre!, ¿cuántas cosas no habré dicho con solo mover un dedo o haber posado ante mi amada? Son múltiples los mensajes y más las interpretaciones. Se cuida lo externo P, pero no se puede querer por otros ni soñar bosques, son solo míos. El triste rey gobierna su mundo físico y no sabe que muy cerca, e inadvertido, acecha lo invisible: inmóvil y aterrorizado escucha poemas absurdos e ignora, no se eleva. Una simple mirada de soslayo -mira P, qué ladrón, he robado también esta frase- y el peón ha ganado. No se ha movido, pero ha ganado. Ley física P, lo estático no existe ni en las piedras; pobre ignorante, esa mujer ahora no le pertenece.
¿Puede ser P, que ahora entiendas lo que quiero decirte, si estoy hablando en símbolos? De seguro es la desesperación y la revancha, ya lo has intuido. Y sé que te debo una respuesta.
Será pronto P,
Besos
A
lunes, 2 de julio de 2007
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